Por qué el pulpo gallego a feira se come con palillos: «y comerlo en Camariñas lo vuelve exquisito»

Platos De La Carta Del Restaurante A Marina De Camariñas para tapear
Platos De La Carta Del Restaurante A Marina De Camariñas para tapear

¿Te preguntas por qué el pulpo se come con palillos de madera? Quien haya comido pulpo a feira en una romería, en una carpa de fiestas o en una feria tradicional lo sabe bien: el pulpo no se come con cuchillo ni con tenedor. Se come con palillos de madera. Y no es una excentricidad ni una simple costumbre folclórica, sino el resultado de una combinación muy concreta de historia, técnica culinaria y sentido práctico profundamente gallego. Si no eres de Galicia, sigue leyendo, que esta historia te sorprenderá.

El pulpo a feira (buen aceite, pimentón y agua de la tierra) surgió en un contexto popular y ambulante, ligado a ferias ganaderas y celebraciones locales en toda Galicia. Las pulpeiras cocinaban grandes cantidades de pulpo en calderos de cobre y lo servían con rapidez sobre platos de madera. En ese entorno, los palillos eran baratos, desechables, higiénicos y fáciles de transportar, mucho más prácticos que la cubertería metálica, que exigía lavado y cuidado.

Pero la elección del palillo no es solo por practicidad, tiene que ver con cómo se concibe el plato. El pulpo llega ya cortado en rodajas del tamaño exacto a la mesa, pensado para ser comido de un solo bocado. No necesita cuchillo para nada. Introducirlo rompería la lógica del plato: el comensal no transforma el alimento, solo lo disfruta mientras charla con quien comparte la mesa, sin distracciones. Comer pulpo a feira es un acto directo, sin intermediarios y, como su propio nombre indica, perfecto para seguir disfrutando de la «feira», de la fiesta.

Desde un punto de vista técnico, además, el palillo es el utensilio ideal para este plato. El pulpo está aliñado con aceite de oliva, pimentón y sal gruesa. Su carne es resbaladiza pero firme, y el palillo permite pincharlo sin aplastarlo ni deshacerlo, manteniendo intacta la textura y el aliño, pudiéndolo llevar a la boca perfectamente. El tenedor, en cambio, tiende a romper la rodaja o a arrastrar el aceite.

el mejor pulpo a feira de galicia

El pulpo a feira se come con palillos ¡o no se come! Y mejor en Camariñas

Ahora bien, todo esto cobra una dimensión especial cuando el pulpo se come en lugares como Camariñas, en pleno corazón de la Costa da Morte. Aquí el pulpo no es solo un plato típico: es parte del paisaje cultural y emocional. Comer pulpo a feira en Camariñas significa hacerlo a pocos metros del mar que define el carácter del lugar, en una tierra donde la dureza de la costa ha modelado una gastronomía honesta, contundente y sin artificios. Nosotros lo sabemos porque llevamos casi medio siglo sirviendo comida en esta tierra.

En la Costa da Morte, el pulpo tiene un significado añadido. Es comida de puerto, de fiesta, de reunión. Se come despacio, muchas veces de pie, compartiendo plato, hablando, mirando el mar o volviendo de él. Los palillos encajan perfectamente en ese ritual: favorecen un ritmo pausado, casi meditativo, donde cada bocado se toma con calma. No hay prisa. No la hay en el gesto ni en el entorno. Por eso es un plato tan elegido para tapear por quienes visitan el puerto de Camariñas y piden una cerveza para disfrutar del paisaje.

Ahora solo te queda venir a nuestro restaurante y probarlo a la orilla del mar. Te esperamos.

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